Hijo II

Un poco, mi hijo es del mar. 

Unas semanas antes de quedar embarazada me escapé con Vera a Uruguay. 
Era noviembre, hacía calor y debíamos mil cosas de nuestros trabajos. 
Pero fuimos igual, porque a veces somos arrebatadas, incumplidoras, inconsistentes. 

Porsupuesto que meterse al mar estaba fuera de discusión, era casi un compromiso con nuestra amistad. Entramos firmes con nuestras mallas fuera de temporada. Entre ola y ola Vera me dijo qué pidamos un deseo. Yo lo quería tanto que ni me animaba a pedirlo. Dale, lo que ya sabés.

Hoy es 2 se febrero. Estoy lejos del mar. Y bueno, todo no se puede.

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